El impacto del juego puede crecer de forma gradual. Prestar atención a cambios de conducta y pedir apoyo temprano puede ayudar a reducir el daño.
Señales para tomar en serio
Jugar más tiempo o dinero del previsto, pedir préstamos, ocultar actividad, sentir irritación al parar o descuidar obligaciones son motivos para hacer una pausa y hablarlo.
No lo afrontes a solas
Comparte la preocupación con alguien de confianza y consulta profesionales de salud o servicios especializados. Si existe una crisis inmediata, busca ayuda de emergencia local.